El bienestar docente
En el Ecuador se está
apostando a la educación para generar un cambio en el país, pero para que pueda
darse de una manera efectiva es una obligación de todos tomar en cuenta varios
aspectos y no solamente hablar o recalcar los positivos sino también los que no
son muy agradables con el fin de encontrarles una solución para garantizar que la
educación sea de calidad, teniendo en consideración que todos nos vemos
afectados en este tema porque como dice Paulo Freire en su libro <La
Educación como práctica de la Libertad> “Sólo en la educación puede nacer la
verdadera sociedad humana y ningún hombre vive al margen de ella.”
En este espacio se
abarcará el tema del bienestar docente, porque no se puede hablar de una buena
educación si se descuida este aspecto ya que el comportamiento y la disposición
del profesor influye en el aprendizaje de los estudiantes. Para conseguir el
bienestar docente se debe tomar en cuenta que algunos profesionales han tenido
que lidiar con el síndrome de burnout que según la Revista Española de Salud
Pública “es conocido en la literatura de habla hispana como síndrome de
desgaste profesional y más recientemente como síndrome de quemarse por el
trabajo fue descrito por Freudenberger en los años setenta.” Encontrando soluciones
para combatir este síndrome estaríamos
garantizando no solamente que el docente se sienta cómodo en su trabajo
sino también que el estudiante se vea beneficiado al ser instruido por un
profesional que esté cumpliendo con su trabajo de una manera efectiva.
Para lograr un cambio
en la educación se debe apelar a la ayuda de toda la sociedad y en sí la
sociedad será la beneficiada del cambio. “Como estrategias preventivas en el
nivel organizacional se considera importante combatir las fuentes de estrés que
genera el trabajo mediante la variedad y flexibilidad de la tarea, realizando
además programas educativos donde se resalte la conformación de equipos de trabajo
de modo que el personal participe en los procesos organizacionales y que, a su
vez, tenga un adecuado reconocimiento por la labor que desempeñan mediante
refuerzos sociales, buscando con ello aumentar su nivel de compromiso con la
institución, lo que eventualmente podría verse reflejado en una mayor
productividad y una mejor calidad en la prestación de los servicios.” (Tabares,
2010)
Citando el artículo 26
de los derechos del Buen Vivir “Art. 26.- La educación es un derecho de
las personas a lo largo de su vida y un deber ineludible e inexcusable del
Estado. Constituye un área prioritaria de la política pública y de la inversión
estatal, garantía de la igualdad e inclusión social y condición indispensable
para el buen vivir. Las personas, las familias y la sociedad tienen el derecho
y la responsabilidad de participar en el proceso educativo.” De esta manera nos
damos cuenta que las personas, las familias y la sociedad no solamente tenemos
el derecho de participar en el proceso educativo sino también la
RESPONSABILIDAD, con ello entendemos que todos debemos estar pendientes de lograr
el bienestar del docente para que con ello haya una educación de calidad en la
que se verán beneficiados los estudiantes y por ende la sociedad.
Con respecto a las
familias se han visto casos en los cuales los padres de familia o representantes
reclaman a los docentes cuestiones como: “¿por qué mi hijo está con estas
calificaciones?” siendo que en sus hogares deberían estar pendientes de que ellos hagan
sus tareas y sean responsables, porque con reclamos como estos se puede estar
deteriorando la salud del profesor. Por otra parte la sociedad que menosprecia
la labor docente, viendo a esta profesión como no muy útil, sin reconocer su
importancia, porque este es quien forma
a todos los profesionales, arquitectos, ingenieros, abogados, etcétera.
Recuperado de:
https://goo.gl/tOqrbB
VIU - El síndrome de burnout o del trabajador quemado
"Entre los síntomas que lo caracterizan, encontramos la astenia, tics nerviosos, temblor de manos, palpitaciones, taquicardias y pinchazos en el pecho, dolores musculares, cefaleas, problemas digestivos, trastornos del sueño e inapetencia sexual entre otros y terminan invadiendo la vida social y familiar del afectado"
https://goo.gl/tOqrbB
Bibliografía._
Grau, A., Flichtentrei,
D., Suñer, R., Prats, M. and Braga, F. (2009). Influencia de factores
personales, profesionales y transnacionales en el síndrome de burnout en
personal sanitario hispanoamericano y español (2007). Rev. Esp. Salud Publica,
83(2), pp.215-230.
Tabares,
S. J. (2010). Síndrome de.
Freire,
P. (n.d.). La Educación como práctica de la Libertad, 1–35.
Zurita, F.
(2016). Constitución. [online] Educaciondecalidad.ec. Available at:
http://educaciondecalidad.ec/constitucion-educacion.html [Accessed 4 Jun.
2016].

Buenas noches
ResponderBorrarVíctor lo que ha puesto me parece muy interesante y estoy de acuerdo que la educación es la base de todas las sociedades, Karl Marx diría que si se quiere formar una nueva era donde los individuos sean más humanistas se debería cambiar la educación, y claro está que en el Ecuador nuestro presidente Ec. Rafael Correa ha puesto a la educación como la base del cambio y del desarrollo de nuestro país; por ejemplo, se ha llevado a cabo la creación de centros educativos, se ha mejorado considerablemente la infraestructura de los centros de formación, a los docentes se les exige una buena preparación, se ha impulsado proyectos de investigación para la mejora de la realidad.
Pero ahora está en cada uno de nosotros luchar por ver un cambio positivo, como bueno docentes, como buenos ciudadanos y como buenos humanos, velando por el constante progreso hacia un mañana mejor donde las futuras generaciones gocen de nuestro legado y continúen con el cambio.
Para finalizar en cuanto a lo que Ud menciona Víctor y de la manera en la que yo lo interpreto, esta clarisimo que el bienestar del docente es primordial, para llevar a cabo la exposición de cualquier clase, debido a que se debe dar más importancia a la salud mental del docente, según he visto las personas ni siquiera consideran importante la salud emocional del mismo, la sociedad considera a la docencia primaria como un trabajo sencillo, piensan que es fácil llegar a un salón de clases decir a los niños que se sienten enseñarles cualquier tema y todos aprenden, pero la realidad es totalmente opuesta a lo que la sociedad cree, se debe reconocer que el docente a diario se enfrenta a varias realidades que constantemente lo consumen (genera estrés) y más aún ahora que las exigencias para los docentes es más compleja, con todas las planificaciones, métodos de enseñanza, pruebas, etc. He logrado encontrar este artículo que trata de la importancia del bienestar emocional en los docentes, espero sirva. (http://institucional.us.es/fuentes/gestor/apartados_revista/pdf/monografico/cakpaain.pdf).
Gracias...
Gracias Erika por el comentario. Con respecto al enlace que proporcionó nos muestra que existen estrategias para que el docente encuentre o retenga el bienestar, pero creo que no solamente es trabajo del docente sino es el de todos sacar al país adelante, siendo la sociedad quien debería brindar la confianza, el reconocimiento y el entusiasmo al docente para que cada día dicte clases eficaces en las aulas.
ResponderBorrarNo hay de que mi estimado compañero, de hecho el enlace lo puse más que nada como una guía para nosotros los futuros docentes, cabe recalcar que está más en nosotros la responsabilidad de concientizar a la sociedad, a nuestros estudiantes, está en nosotros impulsar el reconocimiento al labor que realizamos y limpiar lo que nuestros antecesores en cuanto a docencia han hecho (no todos pero si la mayoría), por ejemplo la violencia utilizada como método de enseñanza, la carencia de vocación, amor por el dinero y no por los estudiantes, mentes depravadas que han hecho mucho daño; el desarrollo está en nuestras manos, o yo lo veo así, como futura docente desde ya me veo formando individuos consientes y humanistas, siendo parte de una consolidación de la base de una nueva era. Una vez la sociedad vea el cambio y la lucha continua que realizamos y realizaremos, pues se nos unirá, y la mayoría de la sociedad participara para la construcción de un mañana mejor; talvez sea una utopía pero de alguna manera prefiero morir en el intento.
BorrarGracias…
En eso estamos encaminados, para eso no estamos formando; me motiva y alegra sus palabras ya que por mi parte también veo que nosotros como futuros docentes debemos generar un cambio de mentalidad en la sociedad para bien de la sociedad, es por eso lo antes mencionado en la publicación.
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